El balón gástrico, también denominado como balón intragástrico, es una esfera de silicona flexible y blanda, que se introduce en el estómago del paciente, mediante una endoscopia, con el fin de conseguir la reducción de peso en personas con obesidad mórbida. Su introducción es un procedimiento de cirugía bariátrica de tipo restrictivo, pues su enfoque principal es el de generar una sensación de plenitud o de saciedad precoz para que la persona reduzca el consumo de alimentos, lo cual facilita el proceso de adelgazar.

La aplicación de balón intragástrico se desarrolló a partir de la observación de los efectos de la pérdida de peso que causa naturalmente un bezoar (formación de grandes cantidades de bolos alimenticios que impiden el vaciamiento gástrico). Fue diseñado a principio de los 80 para colocarlo y cerrarlo en el estómago mediante endoscopia que más tarde se complementa con la inyección de solución fisiológica, que actúa como un bezoar artificial para fluctuar libremente dentro del estómago y permitir un ajuste volumétrico durante su colocación.

El balón gástrico está desarrollado especialmente para no deteriorarse con la acidez del estómago, presenta una válvula de silicona que se cierra automáticamente cuando el balón está lleno y es un producto de uso temporal, que exige un compromiso por parte del paciente en reeducar su comportamiento, con el propósito de reducir el peso durante el uso del producto y mantener esta pérdida por un periodo prolongado, una vez retirado el dispositivo.

El tratamiento con balón gástrico se debe acompañar de un grupo multidisciplinario de especialistas que apoyen al paciente durante los 6 meses del tratamiento, con el fin de ayudarlo a recuperar un peso adecuado, unos buenos hábitos alimenticios y la actividad física. Estos grupos están generalmente integrados por un nutricionista, psiquiatra, psicólogo, endocrinólogo y médico endoscopista.

Los pacientes que se someten a este método en su gran mayoría no sólo han perdido peso significativamente, sino que recuperan un estilo de vida saludable.

El balón gástrico fue probado para durar 6 meses dentro del estómago, sin embargo, se sabe que en alrededor de 5 meses, el organismo reconoce el balón como estímulo falso y la pérdida de peso disminuye. Por esta razón, hay médicos que retiran el balón en este momento y colocan otro 2 meses más tarde.